sábado, 3 de mayo de 2014

BEHOBIA - SAN SEBASTIÁN. SI, NO, NO


Si, No, No ...

... son las respuestas a tres preguntas que me hago cada año al abrirse el plazo de inscripciones para participar en la popular Behobia - San Sebastián. Este año, 50 edición de la carrera, para poder conseguir uno de los 30.000 dorsales en los que se fija el cupo máximo de participación, habrá que desembolsar 40 euros... como todos los años la polémica está servida con, el que muchos consideramos, un precio "poco popular". (Para el año 2015, serán 34.000 dorsales y un precio de 45 euros)



No me suele gustar juzgar algo desde la ignorancia, hacerlo sin argumentos. En este caso, no los tengo y no los voy a tener, entre otras cosas, porque no tengo ni puñetera idea de lo que supone organizar una carrera, de cuanto cuesta, del trabajo que hay que realizar, de los recursos necesarios, del sacrificio, de las preocupaciones ... Lo único que puedo hacer es opinar y las opiniones son lo que son, y para ello me remito a una cita del escritor argentino Jorge Luis Borges... "Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones"

Lo que no fallan son los datos de la Behobia y éstos hablan por sí solos:

* Año 2005, 20 euros de inscripción, más de 11.000 participantes.
* Año 2010, 30 euros de inscripción, más de 20.000 participantes.
* Año 2014, 40 euros de inscripción, alrededor de 30.000 participantes.  

Que cada uno y una los interprete como quiera. Desde luego hay para rato. 

La primera pregunta que me suelo hacer es:

  - ¿Hay otras carreras que sean más económicas, bien organizadas, con un bonito recorrido, con mucho público animando, con buenos avituallamientos y con mejores regalos conmemorativos?
- Si. 

Más datos:

* Población aproximada de Donostia, 180.000 habitantes.
* Este año participarán unos 30.000 corredores y corredoras.
* En el año 2010, más del 60% de los participantes en la Behobia procedían de fuera de Gipuzkoa.

Cuando llega el fin de semana de noviembre marcado con un círculo rojo en el calendario, tanto Donostia como los municipios cercanos, se convierten en una fiesta deportiva, gastronómica y turística para recibir a los miles y miles de ciudadanos que desde otros pueblos, ciudades y países, vienen a disfrutar, además de la carrera, de su estancia en la ciudad y alrededores. Cuando emprendan la vuelta a sus hogares, la medalla y la camiseta de la carrera serán solo una parte de todos los buenos recuerdos que se llevarán. La carrera ha convertido esas fechas en un acontecimiento y un referente turístico para la ciudad y los alrededores.

 La segunda pregunta que me suelo hacer es:

  - ¿Es la Behobia una carrera más?
 -  No.

Los únicos muros que conocía en Donostia eran los de Sagues, San Bartolomé y el que derribaron las tropas inglesas hace 200 años. Nadie me habló nunca, hasta que lo descubrí, de los muros humanos que custodian la Behobia... el público. Casi 20 kilómetros de muros a ambos lados del recorrido.

Muros que no han sucumbido nunca, ni con tormentas, ni con calor extremo, ni bajo lluvias torrenciales, ni con frío y ni tampoco con fuertes vientos. Muros que no entienden de edades, de sexos, de profesiones, de ideologías... y que unicamente se dedican a empujar con sus gritos y ánimos a los corredores y corredoras hasta el punto de llegar a emocionarlos... el que ha corrido alguna vez la Behobia ya sabe de qué estoy hablando...

Muros reforzados con voluntarios, policías, sanitarios y construidos con una buena organización...




Y ahora si que voy a opinar... esta vez sin miedo a que me pueda volver enemigo de mis opiniones... y es que creo sin ninguna duda, que esos muros son los culpables de que esta carrera haya cogido la fama que tiene hoy en día y sea lo adictiva que es. 

La tercera y definitiva pregunta que me suelo hacer es:

- ¿Me voy a perder esos minutos de gloria, ser el centro de admiración de miles y miles de personas, escuchar sus gritos de ánimo, sus aplausos y sentir su aliento empujándome metro a metro...?
- No. 


8 comentarios:

  1. Hola
    Yo tengo una relación amor-odio casi esquizofrénica con esa carrera. Pero pese a lo que me joden los 40 euros de la inscripción, mi respuesta a la úlitma de las preguntas será NO.

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  2. Yo también estaré por allí a potar de los 2 euros por km cuando lo normal suele ser euro por km pero las grandes carreras se van a los 2 cómo la san silvestre aunque me parezca una pasada

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  3. ¡¡¡Vaya!!! Si lo cuentas así, creo que este año me voy a animar yo también. El año pasado me comentaron para ir, pero tenía carrera el día anterior y era totalmente incompatible para mí. Me está entrando la curiosidad y el gusanillo de probar por lo menos una vez y sentir todo eso que cuentas que se siente en esta mítica carrera. Un saludo.

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  4. Gracias por tus impresiones. Yo debutaré este 2014 y me muero de ganas por conocerla y probarla. UN saludo y mucha suerte.

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  5. Muy acertada tu reflexión. A mí me ha reafirmado en mi decisión de participar. Comparto en twitter y facebook. Gracias y un saludo.

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  6. Siempre a vueltas con la Behobia. La discusión se repite cada año: que si cara, que si hay mejores, que si solo una triste camiseta... A veces busco la razón de haberla corrido tantas veces. Se nos olvida que hubo tiempos en los que la Behobia era casi la única carrera que corríamos al año. De hecho, entrenábamos un par de meses ( o semanas!) para hacerla, y luego se acabó, apenas había nada más el resto del año. Paulatinamente correr se puso de moda y ya se llamó running, y cada pueblo y casi cada barrio quiso organizar su propia carrera. Ahora toca descartar carreras casi cada fin de semana...
    En mi caso, corro la Behobia porque siempre ha estado ahí. Es la veterana, la madre de todas las carreras populares, y solo por eso ya se merece un respeto. Y bueno, sí, también...y porque todo el mundo te pregunta " ya ya, pero cuánto haces en la Behobia?". Recuerdo una vez que lleguéa casa tras hacerla y mi tío me preguntó "qué puesto has hecho?"; yo, entre extrañado y divertido porque no me preguntase por el tiempo sino por el puesto, contesté, "pues no sé, osaba, el 3000 o algo así". Y mi tío Patxi me miró con desprecio y me dijo " el 3000??? Tú no tienes vergüenza", y ya no pude parar de descojonarme.
    Pues eso, la Behobia es la carrera en la que puedes quedar el tresmil, o el treintamil, y volver a casa satisfecho porque has cumplido con el ritual un año más, porque todo un mundo te a animado y aplaudido, porque significa que estás vivo y sigues haciendo cosas aunque envejezcas y vayas más lento, porque has de correr mientras puedas, que ya llegará el día en que no seas capaz, por mil razones que nunca entenderá quien nunca la haya corrido.

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  7. Siempre a vueltas con la Behobia. La discusión se repite cada año: que si cara, que si hay mejores, que si solo una triste camiseta... A veces busco la razón de haberla corrido tantas veces. Se nos olvida que hubo tiempos en los que la Behobia era casi la única carrera que corríamos al año. De hecho, entrenábamos un par de meses ( o semanas!) para hacerla, y luego se acabó, apenas había nada más el resto del año. Paulatinamente correr se puso de moda y ya se llamó running, y cada pueblo y casi cada barrio quiso organizar su propia carrera. Ahora toca descartar carreras casi cada fin de semana...
    En mi caso, corro la Behobia porque siempre ha estado ahí. Es la veterana, la madre de todas las carreras populares, y solo por eso ya se merece un respeto. Y bueno, sí, también...y porque todo el mundo te pregunta " ya ya, pero cuánto haces en la Behobia?". Recuerdo una vez que lleguéa casa tras hacerla y mi tío me preguntó "qué puesto has hecho?"; yo, entre extrañado y divertido porque no me preguntase por el tiempo sino por el puesto, contesté, "pues no sé, osaba, el 3000 o algo así". Y mi tío Patxi me miró con desprecio y me dijo " el 3000??? Tú no tienes vergüenza", y ya no pude parar de descojonarme.
    Pues eso, la Behobia es la carrera en la que puedes quedar el tresmil, o el treintamil, y volver a casa satisfecho porque has cumplido con el ritual un año más, porque todo un mundo te a animado y aplaudido, porque significa que estás vivo y sigues haciendo cosas aunque envejezcas y vayas más lento, porque has de correr mientras puedas, que ya llegará el día en que no seas capaz, por mil razones que nunca entenderá quien nunca la haya corrido.

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    Respuestas
    1. 51 Behobias, Zigor. Como bien dices, la madre de todas las carreras.
      Es cierto que hoy en día cada vez hay más y más carreras, por eso a veces es inevitable realizar comparaciones. Lo que no cabe duda es que la Behobia es mucho más que 20 kilómetros, yo también lo siento así.
      Ánimo y a seguir cumpliendo rituales muchos años más! Yo también lo haré.

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