jueves, 5 de noviembre de 2015

UN ÚLTIMO CONSEJO ANTES DE LA BEHOBIA...



... sobretodo para los que van a correrla por primera vez.

Muchos de vosotros, 

ya os habéis preparado,
ya habéis corrido kilómetros y kilómetros,
ya habéis seguido un plan de entrenamiento, con sus cuestas, con sus series, con sus trotes, con sus descansos...
ya habéis preparado vuestras piernas, habéis estirado, y muchos seguro que habéis acudido a un fisio para esa última y bendita puesta a punto,
ya habéis preparado vuestra dieta de los últimos días, y posiblemente a estas alturas ya no cambiaríais un plato de macarrones por ningún selecto manjar,
ya habéis decidido la ropa del día de la carrera, e incluso más de uno ya tendrá puesto el dorsal perfectamente alineado en la camiseta elegida para la carrera,
ya habéis decidido hasta los geles, o glucosa, o ese extra que llevaréis en el bolsillo del pantalón por si acaso hiciese falta.

Pero hay algo que posiblemente hayáis pasado por alto. Algo que no habéis preparado y que seguramente en algún punto de la carrera, o incluso en varios, lo vais a necesitar... No habéis preparado ni entrenado vuestras emociones.

Recuerdo la Behobia del año 2010. Llovía y mucho. Todo parecía ir bien. Voy camino del Arzak, subiendo desde Contadores. Uno de esos momentos en los que sientes que vas a tope, forzado, tal vez por encima de mis posibilidades. Es el último esfuerzo. Ya no queda nada. Son los últimos kilómetros. De repente, algo raro pasa... no aguanto más. Llevo toda la carrera conteniéndome, pero mis emociones se desbordan. Me siento estremecer, la carne de gallina, estoy emocionado... pero joder, si casi no puedo ni respirar del esfuerzo ¿cómo es posible que hasta se me ponga la carne de gallina?

En la ficha técnica de la carrera sólo se habla de los veinte kilómetros que se corren, de los avituallamientos, de las subidas y bajadas, pero nada figura de todas las emociones que se sienten a lo largo de su recorrido. Algunas de ellas tan especiales que no es posible explicar con palabras.

Cuando los gritos del speaker anuncian la salida de tu cajón y comienzas a dar los primeros pasos, casi tan firmes como el palpitar de tu corazón, víctima de una sobredosis de ansiedad, ilusión y nervios.

Cuando te vas adentrando en Irun, Errenteria, Pasaia o Donosti, y descubres que sus habitantes se han dado cita a ambos lados del recorrido, para convertir la carrera en una fiesta y recibirte con gritos, aplausos, música, disfraces, pancartas... y cuando se te ocurre mirar hacia los balcones y ves más de lo mismo.

Cuando empiezas a afrontar las primeras cuestas de la temida subida a Gaintxurizketa, y sientes pequeños empujones en forma de aplausos y gritos de todos los que han decidido escoger ese apartado lugar para darte sus ánimos, a sabiendas de lo mucho que hacen falta.



Cuando descubres que los últimos descendientes del temible pirata barba negra, han dejado de surcar los mares para ondear su bandera al paso de la carrera y bajo el ritmo de unos acordes prohibidos.

Cuando recibes esos ánimos en momentos de esfuerzo o debilidad y que por ello se hacen especiales, o cuando escuchas débiles gritos de ancianos, o ves pequeñas manos de niños a tu paso para que las choques... Cuando ves los ánimos disimulados de aquellos que visten de uniforme y que están detrás de una valla o junto a una ambulancia dispuestos a ayudar, o los ánimos de los que llevan voluntariamente horas de pie sin moverse bajo un peto de color amarillo.

Cuando pasas junto a pequeños e improvisados avituallamientos, organizados por algún espectador, de los que reponen líquidos e ilusiones.

y tantos otros momentos...

Hacedme caso. Entrenad vuestras emociones. Aún os queda tiempo. Os hará falta. 

Sigo corriendo con la carne de gallina. Creo que el detonante ha sido escuchar tanto grito y aplauso, y entre ellos los de esa pareja que me han animado por mi nombre como si me conociesen de toda la vida. Ya estoy en el Arzak y pienso que todo ha terminado. Sólo queda la cuesta abajo y las últimas rectas. 

¡Qué iluso! Por delante me quedaba el Gaintxurizketa de las emociones. Tres últimos kilómetros indescriptibles. No se pueden escribir, no se pueden explicar. Sólo se pueden sentir... y para volver a hacerlo, ya sólo quedan unas pocas horas.

Suerte a todos.


@otrolocokcorre



9 comentarios:

  1. @otrolocokcorre!/bonitas y emocionantes palabras! Creo q me será complicado no emocionarme en primera Behobia!! Aún así tomaré nota de tu consejo: 3 días para entrenar mis emociones ;)

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  2. Es difícil y lo sabes! He hecho dos veces esta carrera y solo puedo decir que es impresionante, y para mí, la mejor de todas las que he hecho.
    Lo vivido el año fue super especial para mí, y ahora tengo morriña de no estar este año, y más sin poder tener la camiseta con ese mensaje.
    Volveré para poder conocer a gente que no pude, y volver a vivirla.

    A los que vais este año: ¡entrenar las emociones!, pero esta carrera os superará. Es especial.

    AUPA Corredores!!

    Xavi

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  3. Cuanta razón!!cada año esa sensación!!sensación inexpicable q solo se puede explicar corriendola. Y no solo al bajar del arzak,es una sensacion durante todo el recorrido,q con aplausos hacia la gente se lo intento agradecer

    Y llevo 7seguidas!

    Steve

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  4. Cuanta razón!!cada año esa sensación!!sensación inexpicable q solo se puede explicar corriendola. Y no solo al bajar del arzak,es una sensacion durante todo el recorrido,q con aplausos hacia la gente se lo intento agradecer

    Y llevo 7seguidas!

    Steve

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  5. Yo la corrí por primera vez el año pasado y en el último tramo le dije a mi pareja " no te alejes, no se si me estoy mareando, si es emoción o que es lo que me pasa " piel de gallina, escalofríos, palpitaciones que parecía que mi corazón iba a llegar a la meta antes que yo... Hay que vivirla para entender lo que se siente. 3 días!!!

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  6. 159 días sin escribir... Pero si es para que luego publiques maravillas como estas estoy dispuesto a esperarme otros 159 más.

    A sus pies.

    Espero que la suerte un año la tenga de cara y pueda estar ahí.

    Disfrutad mucho el domingo

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  7. Simplemente brillante. Creo que solo los que corremos y amamos esta carrera podemos llegar a entender y sentir lo que indica!

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  8. Como me emocione en la carrera la cuarta parte de còmo lo he hecho ahora me tengo que parar!! Supongo que me ha venido de lujo como entrenamiento. Gracias!!!

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  9. El año pasado corri mi primera Behobia, al entrar a meta se me saltaron las lagrimas hice un tiempo muy alto 01:52:00, casi dos horas. Ahora cada vez que veulvo a recordar aquel momento. Se me humedecen los ojos. Lo de Behobia no se puede explicar al que no lo ha probado...

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