miércoles, 2 de marzo de 2016

YA NO AGUANTO MÁS



Hay amores que matan...

Ya han pasado varios días desde que la conocí y no puedo quitármela de la cabeza, de hecho, nunca antes había sentido semejante atracción. Estoy agilipollado. Todo me recuerda a ella, haga lo que haga. Mi primer pensamiento por la mañana, la mirada perdida entre galleta y galleta, imaginarla mientras me cepillo los dientes… y así todo el día hasta que me acuesto.

Es algo incontrolable. Me estoy volviendo loco víctima de una encarnizada pelea entre el corazón y la razón. Me da miedo dar el paso definitivo y que algo salga mal, pero no se puede luchar contra los sentimientos. No puedo más. Ya no puedo aguantar las mariposas en el estómago, ni frenar los arrebatos de pasión que me animan a intentarlo…

Y en uno de esos arrebatos decido que sí, que no se puede vivir con esa incertidumbre. Comienzo a dar vueltas como un idiota en el parque, el corazón palpita fuera de sí mientras me autoconvenzo de que es mejor que salga mal a quedarme con la duda de saber qué hubiese pasado… Me siento en un banco y cojo el móvil. Comienzo a escribir con la mano temblorosa. Muchas otras veces lo he intentado pero finalmente no tenía el valor de mandar nada y lo acababa borrando… Ella es demasiado para mí, pero esta vez es diferente. Lo presiento. Estoy desbordado y no me puedo controlar.

Ya está escrito. Llega el momento de la verdad… mierda, qué hago?
Otra vez la misma duda que las veces anteriores. Qué hago, qué hago, qué hago… mariposas en el estómago.. qué hago, qué hago… me gusta mucho… lo mando o no lo mando… YA! ENVIAR. 

dos segundos más tarde...

Por qué narices no suena esta mierda?
Que llegue un mensaje, por favor!!
Algo suena. Sí, ahí está. Respiro hondo. Lo miro y en ese instante estalla toda la mezcla acumulada de miedo, de ilusión, de dudas… Enciendo la pantalla, me brillan los ojos, se me dilatan las pupilas más aún que las propias pupilas... y leo el mensaje, que con una idílica combinación de letras dice:

“Su inscripción ha finalizado correctamente”


 @otrolocokcorre

 Hay amores que matan... y otros que duelen las piernas.                                                

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